Elaboración casera de fertilizante líquido para plantas

El fertilizante líquido para plantas es un abono orgánico que se obtiene dejando en remojo en agua plantas ricas en nutrientes, para liberar sus minerales y nutrientes. Plantas como la consuelda, las ortigas y la borraja son ideales para este fin, ya que son ricas en nutrientes esenciales como el nitrógeno, el potasio y el fósforo, que las plantas necesitan para crecer fuertes y sanas.
Elaborar fertilizante casero para plantas es una alternativa ecológica a los fertilizantes químicos y una excelente manera de reutilizar plantas del jardín que, de otro modo, podrían considerarse malas hierbas. Esta actividad enseña al alumnado los ciclos naturales de la jardinería, la sostenibilidad y
la nutrición de las plantas.
INFORMACIÓN DE CONTEXTO

- ASIGNATURAS: Ciencias, geografía, educación para la ciudadanía mundial, matemáticas, competencia lingüística
- IDEAL PARA: Jardines escolares con huertos o parterres de flores
- TIEMPO NECESARIO: 1-2 unidades didácticas
MATERIALES NECESARIOS

- Hojas frescas de consuelda, borraja u ortigas —utilice guantes al recogerlas—.
- Cubo grande o recipiente con tapa —los bidones de plástico o polietileno son habituales y pueden encontrarse de segunda mano—.
- Agua —preferiblemente agua de lluvia—.
- Malla o colador.
- etiquetas adhesivas para recipientes
REQUISITOS PREVIOS/EQUIPAMIENTO

- Guantes para recoger las hojas.
- Tijeras de jardinería o podaderas.
- Cubos o recipientes para dejar las hojas en remojo.
- Palo para remover.
- Regadera para aplicar el fertilizante líquido.
- Tazas para medir.
Tareas en clase
- Corte las plantas: Pida al alumnado que corte o desgarre las hojas en trozos más pequeños para acelerar la liberación de nutrientes. Puede utilizar tijeras o las manos. Tenga en cuenta que las ortigas producen picor y que las hojas de consuelda son bastante ásperas y puntiagudas, por lo que será necesario utilizar guantes.
- Llene el Recipiente: Coloque el material vegetal cortado en el recipiente grande. Lo ideal es llenarlo aproximadamente hasta un tercio con hojas o materia vegetal.
- Añada Agua: Llene el recipiente con agua, cubriendo la materia vegetal. Cuanta más agua utilice, menos concentrado será el fertilizante, así que ajuste la cantidad según la intensidad que necesite.
- Remueva y Espere: El alumnado puede remover bien la mezcla y después cubrir el recipiente con una tapa o un paño. Déjelo fermentar durante 1-2 semanas. Durante este tiempo, el alumnado debe comprobarlo y removerlo cada pocos días. Es mejor mantener el recipiente en una zona sombreada mientras tiene lugar la fermentación. ¡Tenga en cuenta que puede oler fatal!
- Cuele el Líquido: Después de 1-2 semanas, el fertilizante para plantas debería estar listo. El alumnado puede utilizar un colador o una tela de muselina para separar el líquido de los restos sólidos vegetales. El líquido es el fertilizante para plantas. Es probable que tenga un olor fuerte.
- Diluya Antes de Usarlo: El fertilizante líquido suele ser muy concentrado, por lo que debe asegurarse de que el alumnado lo diluya con agua antes de aplicarlo a las plantas —aproximadamente 1 parte de fertilizante por 10 partes de agua—.
CONSEJO

Lávese siempre las manos después de manipular materiales orgánicos.
¿SABÍAS QUÉ?

La consuelda a veces recibe el nombre de “la planta que cura los huesos” debido a sus propiedades medicinales. Es rica en potasio, que ayuda a las plantas a producir flores y frutos fuertes. La consuelda, las ortigas, las acederas, los dientes de león y la borraja pueden extraer nutrientes del suelo y acumularlos en sus tejidos vegetales.
También puede elaborar fertilizante líquido a partir de malas hierbas —dejándolas descomponerse en agua—, compost, humus de lombriz y estiércol animal.

